Juguetes Anales

Plugs, vibradores, estimuladores de próstata, son algunos de los juguetes anales.

Estos te ayudarán a obtener mejores experiencias a solas o en pareja.

JUGUETES ANALES
Los Juguetes Anales han sido y continúan siendo una palabra tabú para muchas personas.

No hay mayor perversión que la pretensión de imponer a otros, limitación alguna a su propia libertad y lamentablemente, es algo que ha pasado en innumerables ocasiones a lo largo y ancho de nuestra historia

La práctica sexual libre, consentida y atenta con la otra parte, siempre es placentera y divertida.

El sexo anal es una más de las experiencias que nuestros cuerpos nos permiten disfrutar y el placer no tiene limitaciones ni sabe de orientación sexual ni prejuicios estrafalarios

Los recelos y demás aprensiones, las hemos introducido las personas pero siempre con el mismo fin. Pretender restringir a otras personas aquello que nos asusta o que nos incomoda por alguna extraña razón y choca con credos y costumbres impuestas

Plugs, vibradores, estimuladores de próstata, son algunos de los juguetes anales que te ayudarán a obtener mejores experiencias
UN POCO DE HISTORIA
Hay multitud de pruebas que nos muestran que las personas ya gozaban de las mieles de la naturalidad sexual desde hace mucho tiempo.

A través del arte que nos han dejado nuestros antepasados, sabemos que el sexo anal se practicaba desde el antiguo Egipto hasta Mesopotamia y los antiguos imperios al otro lado del Atlántico

De hecho, el término sodomía procede de la propia Sodoma, considerada cuna del vicio y la perversión en las escrituras. Como vemos, la intolerancia no es propia solamente de nuestros días

Los griegos donaron generosamente el nombre al acto de introducir el pene por el recto de la mujer, cosa que se hacía entre otras cosas para evitar embarazos indeseados, pero esto era así en Grecia y en muchos más lugares. Bien podría haberse denominado mesopotámico o inca; ¿por qué no? ☺

Introducir el pene en el recto de la mujer en lugar de hacerlo en la vagina ha venido como resultado no sólo de evitar embarazos sino, como manera de esquivar otras normas como la que proveniente de diferentes religiones, no sólo de la cristiana.

Establecían una serie de días señalados en los que se prohibía expresamente practicar el coito.

Realmente eran tantos esos días que en muchas ocasiones se hacía imposible esperar y el sexo anal se mostraba un excelente medio de saltarse las reglas. Así que no había coito aunque sí existía sexo. Curioso ¿verdad?

Y claro, esto siempre dentro del matrimonio, ¿cómo no?; ahí tenemos otro motivo para comprender que el deseo es una cuestión tan importante que no entiende de arbitrariedades y sí de soluciones

Por supuesto, el sexo anal no es cosa de hombres únicamente, como podemos comprobar, ni siquiera de gays ya que, multitud de culturas han contemplado como normal que un adulto se hiciera acompañar de un joven discípulo con el que compartían algo más que conocimientos y volvemos de nuevo a Grecia. No obstante, estaba mal visto que dicho adulto adoptase el rol de pasivo; cuestión considerada como inferior al rol de activo

Además, el sexo anal es una práctica que puede resultar muy satisfactoria para ambos sexos.

Es conocido que el punto G masculino o punto P, se encuentra en el ano pero, tendremos tiempo de hablar sobre este interesante lugar de la anatomía masculina

En Roma también se daban estas prácticas entre hombres adultos y jóvenes, en ocasiones esclavos, que no estaban mal consideradas entre la sociedad. Aunque también es cierto que en el siglo VI los mismos romanos prohibieron la homosexualidad debido a la influencia de la religión cristiana que lo veía como algo antinatural. Ya lo decía Obelix: “están locos estos romanos”
¿CÓMO PRACTICAR SEXO ANAL? 
El ano, al contrario de la vagina, no posee lubricación propia y tampoco se dilata tan fácil.

Es totalmente aconsejable utilizar un lubricante con base de silicona para favorecer la hidratación y la lubricación. Que el lubricante no falte nunca

Sobre todo ten paciencia. Cuando se trata de sexo siempre hay que tomárselo con calma, salvo en casos de urgencia ☺ pero, en cuanto al sexo anal se refiere, las prisas no son buenas.

Hay que tener en cuenta que si nos precipitamos, se pueden producir desgarros en las paredes del ano y en el esfínter. Las prisas nunca son buenas así que disfruta del camino sin preocuparte por el destino

Si hay dolor, hay que parar. El dolor no forma parte del placer. No aquí

Algo de total importancia es la protección. Teniendo en cuenta que en el ano conviven multitud de bacterias, la profilaxis es fundamental.

Si además, vamos alternando un orificio y otro, no olvides cambiar el preservativo al hacerlo. Tu salud y la de tu pareja os lo agradecerán

Igualmente, la higiene tiene un significado especial cuando del ano se trata.

Conviene ir al baño antes de comenzar con el sexo anal; incluso la utilización de un enema unas dos horas antes es aconsejable. Sin abusar pero es conveniente

Una forma de ir probando es que vayas introduciéndote uno o dos dedos poco a poco, en la ducha por ejemplo.

Tendrás la oportunidad de ir dilatando el ano. Eso sí, con todo el cuidado. Si encuentras resistencia, recuerda que la paciencia es tu aliada para que todo salga como tiene que ser

Y como en todo en esta vida, lo que se hace con dulzura y sensibilidad, mejor hecho está y si además nos hace disfrutar, no tiene nada, nada de malo

En PolvoyPaja tenemos una selección de Juguetes Anales para utilizar a solas o en pareja. Los probarás?

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